Empieza por la harina indicada en la fórmula
Para el primer intento, elige el tipo que especifica la receta. Una harina más fuerte no mejora automáticamente un bizcocho tierno, y una harina floja no es necesariamente más fácil para una masa de pan húmeda. La pregunta útil es qué textura se diseñó para conseguir la receta.
Lee el resto de la etiqueta
La harina con levadura incorporada incluye un impulsor y, normalmente, sal. No puede sustituir a la harina normal sin tener en cuenta esos añadidos. La harina integral también contiene partes del grano ausentes en la blanca, lo que afecta a la textura y a la absorción de agua. No trates todas las bolsas como si contuvieran el mismo polvo blanco.
Conserva el envase original o etiqueta claramente el recipiente de almacenamiento. Una estantería llena de tarros idénticos necesita nombres que incluyan el tipo de harina y cualquier añadido. Indica la fecha de consumo preferente y las instrucciones de conservación que necesites para ese producto.
Pesa y después observa la mezcla
Utiliza el peso indicado en la receta cuando lo haya. Recoger harina con una taza y comprimirla puede cambiar considerablemente la cantidad. Si debes medir por volumen, sigue de forma constante el método que indique quien escribió la receta, en lugar de cambiarlo entre preparaciones.
El peso correcto no hace que todas las harinas se comporten igual. Observa si la masa tiene la consistencia descrita después del mezclado y el reposo previstos. Si haces una sustitución, utiliza las indicaciones de ajuste de la fuente cuando estén disponibles y anota lo que cambiaste. Evita añadir grandes cantidades sin medir para forzar una consistencia que te resulte familiar.
Guárdala como ingrediente, no como decoración
Protege la harina de la humedad y sigue sus instrucciones de conservación. Compra una bolsa de tamaño manejable, sobre todo si una harina que utilizas con poca frecuencia va a permanecer guardada mucho tiempo. Conserva las harinas especiales en un lugar donde sea fácil leer la etiqueta y la fecha.
La mayoría de las harinas son alimentos crudos. La FDA desaconseja probar harina o masas crudas, incluso cuando no contienen huevo. Limpia la zona de preparación después de trabajar con ellas y mantén el polvo de harina lejos de los alimentos listos para comer. La cocción en el horno forma parte del plan de seguridad.
Ten en cuenta
Una mezcla sin gluten es un producto distinto y puede necesitar una receta diseñada para esa mezcla.
Anota tanto el tipo como la marca cuando investigues un problema de repostería que se repite.


