Decide si es un acompañamiento o un ingrediente
Comprueba si el ingrediente es natural, azucarado, colado o de un contenido de grasa determinado. La gama de yogures de Arla, por ejemplo, incluye productos con contenidos de grasa notablemente distintos. La palabra yogur por sí sola no basta para identificar lo que tenía en mente quien escribió la receta.
Comprueba la humedad antes de añadir más líquido
Remueve el yogur natural si así lo indica el envase y después evalúa su consistencia. Un poco de suero separado puede formar parte del producto; el deterioro es otra cuestión, que exige considerar las instrucciones de conservación y su estado. No escurras ni deseches líquido automáticamente si la receta cuenta con él.
La ricotta también varía en humedad. Si una receta de tortitas o de relleno pide escurrirla, utiliza el método y el tiempo especificados. Un queso más húmedo puede modificar una masa aunque el peso medido sea correcto. Anota el producto y cómo lo preparaste.
Sazona primero una pequeña porción
Para una salsa fría, mezcla limón, hierbas, ajo o sal con una pequeña porción y pruébala con el alimento que va a acompañar. El yogur ya tiene acidez, por lo que la salsa puede necesitar menos limón de lo que esperas. Puedes aligerar un producto espeso poco a poco hasta que se extienda como quieres.
El queso fresco puede llevar muy poca sal o bastante, según el tipo. Pruébalo antes de sazonar un relleno. Ten presente el sabor propio del ingrediente, en lugar de convertir cada queso blando en la misma mezcla de ajo y limón.
Distingue los usos en caliente de los usos en frío
Cuando una receta incorpore lácteos a una salsa caliente, sigue sus instrucciones de temperatura y mezclado. No supongas que puedes hervir un acompañamiento frío dentro de la olla con el mismo resultado. Si estás adaptando un plato, servir una cucharada al lado puede ser más sencillo que cambiar toda la salsa.
Mantén los lácteos perecederos refrigerados según su etiqueta, utiliza utensilios limpios y conserva la fecha de apertura cuando resulte útil. Elige productos pasteurizados cuando corresponda al plato y a los comensales. Ten disponible la información sobre alérgenos si recibes invitados, incluida la de cualquier sustituto vegetal con sus propios alérgenos.
Ten en cuenta
Los lácteos sin lactosa pueden seguir conteniendo proteínas de la leche y no son un sustituto para una persona con alergia a la leche.
Un yogur vegetal puede tener un dulzor, una acidez y un espesante distintos. Comprueba el producto concreto, en lugar de sustituirlo solo por su nombre.



