Mantén la parrilla lo bastante caliente para dar color a los granos
Retira las hojas y tantas hebras como puedas antes de untar con aceite. Los granos descubiertos facilitan ver dónde ha actuado la parrilla. Utiliza pinzas para girar el maíz poco a poco en lugar de dejar el mismo lado hacia abajo durante toda la cocción.
El acabado se mantiene sencillo
El aceite, el zumo de lima, la sal y el cilantro picado forman un acabado ligero que mantiene el maíz como sabor principal. Pincélalo después de asar, cuando las hierbas frescas ya no vayan a quemarse contra la rejilla.
Esta versión no lleva queso ni mayonesa. El queso lácteo hace que la ración deje de ser vegana y sin lácteos; la mayonesa con huevo hace que deje de ser vegana. Prueba el maíz antes de añadir más sal, pues los granos dulces no necesitan mucha para resultar bien sazonados.
Planifica el resto de la comida en torno al fuego
El maíz es una guarnición útil cuando la parrilla ya está encendida para otra cosa. Reserva una zona y utiliza pinzas y una bandeja limpias si también se cocina carne cruda.
Una sartén de parrilla para interiores es una alternativa posible, con tiempos distintos y menos sabor ahumado. Ventila la cocina y espera marcas de contacto en lugar del tostado irregular de una rejilla exterior. Esta receta está escrita para una parrilla al aire libre.









